La AEFr en datos: para entender la recaudación no basta con contar donativos
En 2025, las organizaciones analizadas por el Observatorio del Fundraising registraron 5,49 millones de donativos, frente a los 13,65 millones de 2024. El descenso fue del 59,8 %. Sin embargo, la recaudación pasó de 242,7 a 231,5 millones de euros, un 4,6 % menos.
La diferencia entre ambas evoluciones es muy amplia: el número de operaciones cae casi un 60 %, mientras que la recaudación apenas disminuye. Para entenderla hay que tener en cuenta qué ocurrió en 2024 y qué mide exactamente cada uno de estos indicadores.
2024 estuvo marcado por la DANA del 29 de octubre, que provocó una movilización muy intensa de donaciones. Si comparamos 2025 con 2023, antes de ese pico, la lectura cambia: el número de donativos aumenta solo un 3,8 %, mientras que la recaudación crece un 17,1 % y el importe medio pasa de 37,37 a 42,15 euros, un 12,8 % más.
Qué significa este dato
Una donación no equivale a un donante. El número de donativos cuenta operaciones, pero no indica cuántas personas hay detrás de ellas.
Una misma persona puede realizar una única aportación durante el año o varias. Por eso, dos organizaciones con el mismo número de donativos pueden encontrarse en situaciones muy diferentes: una puede contar con muchos donantes que colaboran una sola vez y otra con menos personas que realizan varias aportaciones.
También puede variar el importe. Si el número de operaciones se mantiene estable, pero aumenta la cantidad aportada en cada una, la recaudación crecerá aunque no aumente el número de donativos.
Para entender la evolución de la donación conviene separar cuatro variables:
- Número de donantes: cuántas personas diferentes han realizado al menos una donación durante el periodo analizado.
- Frecuencia de donación: cuántas veces dona, de media, cada una de esas personas.
- Importe medio: cuánto dinero se aporta, de media, en cada donación.
- Recaudación total: la suma de todas las aportaciones recibidas durante ese periodo.
Las cuatro están relacionadas, pero no tienen por qué evolucionar en la misma dirección. Puede aumentar el número de donantes y, al mismo tiempo, reducirse la frecuencia con la que dona cada uno. O puede mantenerse prácticamente estable el número de operaciones y crecer la recaudación porque aumenta el importe medio.
Eso es lo que vemos al comparar 2023 y 2025. Se realizan casi tantos donativos, pero cada aportación tiene de media un importe mayor. El número de operaciones aumenta un 3,8 %, mientras que la recaudación lo hace un 17,1 %.
Qué revela sobre el fundraising en España
El Estudio del Socio y Donante 2025 permite analizar con más detalle la relación entre estas variables.
En las 14 organizaciones incluidas en el estudio, el número de donantes pasó de 673.407 en 2023 a 786.074 en 2024, un aumento del 16,7 %. Sin embargo, el número de donaciones apenas varió: pasó de 1,98 a 2 millones, un 1,1 % más.
Hubo más personas realizando donaciones, pero el número de operaciones no aumentó en la misma proporción. La frecuencia media de donación por persona fue, por tanto, menor.
Al mismo tiempo, el importe medio pasó de 35,31 euros en 2023 a 41,09 euros en 2024, y la recaudación creció de 69,8 a 82,1 millones de euros.
Dentro del mismo estudio, los denominados «donantes puros» —personas que han realizado algún donativo pero no mantienen un compromiso de aportación como socio o padrino— presentan un comportamiento similar. Entre 2023 y 2024 aumentó el número de personas donantes, descendió ligeramente el número de operaciones y el importe medio pasó de 34,71 a 47,96 euros. La recaudación creció de 29,3 a 38,8 millones de euros.
Los datos muestran que el comportamiento de la donación no puede resumirse en una sola cifra. Más donantes no implica necesariamente más operaciones; más operaciones no garantizan por sí mismas una mayor recaudación; y un aumento del importe medio puede modificar de forma importante el resultado, aunque el volumen de donativos apenas cambie.
El Observatorio y el Estudio del Socio y Donante trabajan con muestras y metodologías distintas, por lo que sus cifras no deben sumarse ni utilizarse como si formaran una única serie. El primero permite seguir la evolución agregada de los donativos hasta 2025; el segundo ayuda a entender mejor qué puede estar ocurriendo con las personas que donan, la frecuencia de sus aportaciones y su importe.
Contexto y factores
La comparación entre 2024 y 2025 necesita tener en cuenta el efecto de la DANA.
La emergencia del 29 de octubre generó una movilización solidaria de gran magnitud y disparó el número de aportaciones. El propio Observatorio atribuye a este contexto el salto hasta los 13,65 millones de donativos registrados en 2024, frente a los 5,29 millones de 2023 y los 5,49 millones de 2025.
Tan solo las 13 organizaciones incluidas en la infografía elaborada por la AEFr sobre la respuesta a la DANA recaudaron más de 149 millones de euros para atender la emergencia, además de movilizar ayuda material y voluntariado.
Esta cifra no puede compararse directamente con los 242,7 millones recogidos por el Observatorio, ya que no corresponde exactamente al mismo grupo de organizaciones ni al mismo conjunto de datos. Sí da una idea de la magnitud de la movilización y ayuda a entender por qué 2024 se aparta con tanta claridad del resto de la serie.
Por eso, la caída del 59,8 % en el número de donativos de 2025 no debe interpretarse de forma aislada. Frente a 2023, antes del pico provocado por la DANA, el volumen de operaciones es ligeramente superior y la recaudación ha aumentado un 17,1 %.
La comparación con varios años permite distinguir mejor entre un cambio puntual, asociado a una emergencia, y una evolución que puede mantenerse en el tiempo.
Qué implica para las ONG
Seguir el número de donativos es útil, pero no permite explicar por sí solo cómo está evolucionando la captación de fondos.
Si aumenta la recaudación, interesa saber qué está provocando ese crecimiento. Puede haber más personas donando, quienes ya colaboraban pueden realizar más aportaciones, puede aumentar el importe medio o pueden combinarse varios de estos factores.
Cada situación plantea necesidades diferentes. Si el crecimiento procede de nuevos donantes, será importante saber cuántos vuelven a colaborar y cómo evoluciona su relación con la organización. Si procede de un mayor importe medio, convendrá identificar qué perfiles, campañas o circunstancias están detrás de ese aumento. Y si crece la frecuencia de donación, será útil entender qué está favoreciendo que una misma persona repita su colaboración.
Las emergencias añaden otra cuestión. Una movilización como la provocada por la DANA puede incorporar a personas que nunca habían donado, reactivar a antiguos donantes o generar aportaciones adicionales entre quienes ya colaboraban.
Una vez pasada la urgencia, interesa saber cuántas de esas personas vuelven a donar, con qué frecuencia y de qué forma. Esa información permitiría conocer qué parte de una movilización puntual se mantiene después en el tiempo.
Los datos disponibles no permiten responder todavía a todas estas preguntas, pero sí ayudan a plantearlas mejor. Para entender cómo evoluciona la donación no basta con conocer cuántas operaciones se producen: hay que saber también cuántas personas están donando, con qué frecuencia lo hacen y cuánto aportan.

Sobre los datos
Los datos principales proceden de la evolución anual 2025 del Observatorio del Fundraising de la AEFr, que recoge información de 26 organizaciones. Para esta edición se retiraron los datos de Gasol Foundation y CRIS Contra el Cáncer con el objetivo de no alterar los valores de la serie.
El análisis se complementa con el Estudio del Socio y Donante 2025, elaborado a partir de información de 14 organizaciones y centrado, entre otras cuestiones, en las donaciones realizadas durante 2023 y 2024.
Ambas fuentes trabajan con muestras y metodologías diferentes. Por eso se utilizan de forma complementaria y no como una única serie estadística.
