11 Octubre, 2019

Teoría del Cambio para fundraisers

La ‘Teoría del Cambio’ es mucho más que cambiar, es más bien pararse a pensar, definirse, saber qué terreno pisamos y cuál queremos pisar en el futuro, de manera ordenada y colectiva. Algo aparentemente sencillo pero que cuesta mucho, también en las entidades no lucrativas. Para ello, el pasado 27 de septiembre, el experto Juan Ramón Cañadas, consultor en el ámbito del Tercer Sector, compartió su experiencia con los 50 asistentes que acudieron al Impact Hub Madrid Picasso sobre la necesidad de sentar las bases para impulsar el cambio.

“Queremos pasar de la teoría a la práctica en nuestro sector”, aseguró Fernando Morón, director gerente de la AEFR, al inicio de este desayuno de networking con el que queríamos analizar la ‘Teoría del Cambio’ y cómo se puede aplicar a los diferentes modelos de gestión y a la captación de fondos, tanto públicos como privados.

Pero empecemos por definir qué es y por qué es importante para los fundraisers. En palabras de Cañadas sería, ni más ni menos que “una herramienta que nos permite visualizar si nuestro modelo de intervención está contribuyendo a conseguir determinados cambios en la sociedad, que es el fin colectivo de la organización”. En fin, se trata de saber quiénes somos y qué queremos conseguir.

En general, creemos que lo sabemos, pero no nos engañemos, es cierto que muchas veces esto no siempre está tan claro. ¿Seríamos capaces de hacer un ‘elevator pitch’ eficiente de nuestra organización? Más aún, ¿contaría lo mismo en ese ‘resumen concentrado’ alguien del equipo de proyectos, del de fundraising o de la dirección? Probablemente, no. Y es que en muchos casos, apuntaba Cañadas, falta una visión estratégica en las entidades no lucrativas, a pesar de que se ha tendido hacia la profesionalización de la gestión. No obstante, muchas ONG y fundaciones han surgido de una idea solidaria y emprendedora que se construye sobre la marcha, abordando los retos que se le presentan puntualmente, pero sin pararse a establecer una estrategia. “Aquí es donde puede ayudar la Teoría del Cambio, un modelo de autodefinición y estrategia a corto, medio y largo plazo, así como un planteamiento de objetivos finales”.

Un camino hacia un fin

Según explica Cañadas, la llamamos teoría porque, fundamentalmente, consiste en formular hipótesis: yo hago algo que espero que impacte en alguien y consiga determinados resultados. Pero, ¿sabemos si es así realmente? ¿Si mis proyectos, aun considerados exitosos, consiguen los objetivos finales de la organización? La ‘Teoría del Cambio’ no es más que formular un relato (una hipótesis) sobre quién soy, qué quiero conseguir y cómo lo haré. “Si tenemos claro todo eso es ‘oro puro’ porque seremos capaces de contarlo, contarlo bien, y, en última instancia, conseguir financiación para nuestros proyectos”, argumenta Cañadas. Y además, la ‘Teoría del Cambio’ incluye ser capaz de medir, cuantitativa y cualitativamente, si ese planteamiento consigue los objetivos iniciales.

¿Cómo funciona? Para empezar, debemos definir a las personas, el perfil que queremos abordar (niños, enfermos, inmigrantes…), los cambios que queremos provocar en ellos (mejoras en educación, calidad de vida, oportunidades laborales…) y qué queremos conseguir en esas personas (aumentar su seguridad, su esperanza de vida, su autoestima…). Parece fácil pero no lo es.

Solo cuando tenemos todo eso construimos una cadena de resultados, que será el eje central de nuestro modelo de intervención (realizaré esta acción, con este presupuesto y en este tiempo dado para lograr el objetivo y, finalmente, el impacto real). Y muy importante aquí es poder saber cuáles son cada uno de esos pasos, esos procesos intermedios, para poder medirlos y saber si están funcionando.

Pero nada de eso funcionará si esta ‘Teoría del Cambio’ no se consolida y se trabaja como una idea común de toda la entidad. Por eso, es muy importante que todos los equipos participen en este proceso, desde los de proyectos (que saben qué acciones se están haciendo) hasta los responsables de captación de fondos, más acostumbrados a desarrollar un relato para la obtención de fondos, por supuesto, sin olvidar la participación de la dirección. Porque esta Teoría solo existe si es colectiva y se aplica a todos los rincones de la organización. “Cuando es realmente valioso hacer un ejercicio de ‘Teoría del Cambio’ es cuando se hace para toda la entidad, a nivel global, aunque se trabaje en múltiples proyectos y sectores. Ese es el gran reto”, concluye Juan Ramón Cañadas. “También debe ser clara y sencilla, entendible por todo el mundo y desde todos los puntos de vista” -comenta-. “Modelos hay muchos, tantos como organizaciones, pero todos pueden expresarse en una sola diapositiva que reúna y responda, de forma clara, sencilla y visual, todos estos conceptos aplicados a nuestra organización”.

¿Y para qué sirve todo esto? Si miramos el estudio ‘La colaboración de los españoles con las entidades no lucrativas’, elaborado en diciembre 2018 por de Kantar Millward Brown para la Asociación Española de Fundraising sobre donaciones, las razones por las que las personas dan su dinero a una causa o a una de estas organizaciones pueden ser variadas, pero entre las razones por las que NO lo dan, la principal es la desconfianza (un 44%).

Somos conscientes de que conseguir financiación de particulares es uno de los principales retos de las entidades asociadas, y también de que tener un relato claro e inteligible, que aporte esa confianza, allana el camino: es fundamental que los donantes ‘comprendan’ nuestro proyecto. Que sepan, de forma clara y concreta, qué se hace con ese dinero que dan, a quién se dirige y en qué forma. Y podremos explicarlo si tenemos clara la ‘Teoría del Cambio’. Se trata, al fin y al cabo, de reunir lo que soy, o lo que quiero ser, con cómo me ven desde fuera.

Teoría del Cambio Exprés

Realizar un proceso de ‘Teoría del Cambio’ no es rápido ni sencillo. ¿La necesitamos en nuestra organización? Podemos empezar por hacernos un pequeño test tratando de responder a cuatro preguntas clave:

  • ¿A qué se dedica mi entidad?
  • ¿Para qué existe?
  • ¿Qué papel juega?
  • ¿Qué valor aporta?

Si podemos dar una respuesta clara, sencilla y unificada por todos los integrantes de la organización vamos por el buen camino para saber quiénes somos, poder contarlo y, en fin, convencer a nuestros posibles donantes de que sean participes del proyecto. Si no es así, la Teoría del Cambio nos puede ayudar a que toda la organización vaya en la misma dirección.

Escrito por AEFr En Desayuno AEFr
16 Septiembre, 2019

Hay palabras que el viento no se lleva

«Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo».

Ludwig Wittgenstein

 

Juan Antonio Almendros • Socio fundador de Noosferic

Como componente básico de la identidad corporativa, llamamos identidad verbal a la personalidad lingüística de una organización o marca, que emana de su manera de utilizar las palabras al hablar o escribir. Como disciplina de comunicación y marketing, la identidad verbal es también el conjunto de técnicas y procedimientos que permiten dotar a una organización o marca de una voz propia, inconfundible y en armonía con sus objetivos estratégicos.

Pero la relevancia del lenguaje trasciende el ámbito de la construcción de marca y sobrepasa la utilidad práctica de la retórica persuasiva. Su uso influye en la eficiencia, la productividad, la seguridad y la calidad. Y aún va más allá de lo económico y lo laboral, porque el habla y la escritura son actos políticos.

«No habrá democracia mientras unos sepan expresarse satisfactoriamente y otros no; mientras unos comprendan y otros no; mientras el eslogan pueda sustituir al razonamiento articulado que se somete a ciudadanos verdaderamente libres porque tienen adiestrado el espíritu para entender y hacerse entender». Corría el año 1977 cuando el ínclito filólogo Fernando Lázaro Carreter hizo esta afirmación, cuya vigencia retrata un sistema educativo errático en un régimen clasista.

El pensamiento racional opera con palabras: solo podemos pensar lo que podemos decir. Por eso, el mundo de cada uno se ajusta a lo que da de sí su capacidad de expresión lingüística. Y el mundo humano —la cultura— es tan grande o tan pequeño como la suma de los mundos individuales. Cuando mejora la lengua de uno, el mundo de todos se hace más rico. Y viceversa. Así, la lengua y la cultura son patrimonios colectivos, porque tienen su principio y su fin en la comunicación, y en ese carácter intrínsecamente social de lo lingüístico radica su naturaleza política. De igual manera que el modo de vida de una persona produce un impacto ambiental, su modo de usar el lenguaje produce un impacto cultural indefectible. Por tanto, el cultivo de la palabra —la médula de la identidad verbal— es tanto una oportunidad como una responsabilidad que se articulan de manera natural en el ámbito de la captación de fondos para organizaciones no lucrativas.

La identidad verbal ofrece a cualquier ONL la oportunidad de modelar y modular una voz propia capaz de consolidar el reconocimiento de marca, impulsar los resultados en captación, reforzar los vínculos con donantes y socios y mejorar los procesos de comunicación interna y externa. En paralelo, constituye un desafío ético que tarde o temprano cualquier ONL tendrá que afrontar: el de contribuir al cuidado de la noosfera (el medio donde se relacionan los seres inteligentes) con atención equivalente a la que se va prestando al medio ambiente natural. En esa tarea, el cultivo de la lengua es tarea prioritaria que atañe a todos. De su salud —amenazada hoy por un proceso acelerado de deterioro—, y de la propagación de su potencial constructivo como vehículo del pensamiento crítico y la creatividad, dependen en buena medida no solo el futuro de la cultura —y, por ende, el margen de maniobra para impulsar cambios sociales—, sino nuestra propia libertad.

En el taller «Identidad verbal y captación de fondos: del uso de la palabra a su cultivo», que tendrá lugar el 25 de septiembre en Madrid, haremos un recorrido desde los conceptos fundamentales de esta disciplina de comunicación hasta algunas de las herramientas básicas que una ONL puede utilizar para empezar a gestionar racionalmente sus palabras. Y profundizaremos en la reflexión sobre el valor político de la forma en la construcción del discurso y en el proceso de cambio social.

Según John Simmons, «el problema con las palabras es que no siempre quieren decir lo que significan». Ha llegado el momento de ver cuánto hay de oportunidad y cuánto de responsabilidad en ese hecho inevitable. Y de aprender a gozar con la magia del lenguaje.

Workshop: Identidad verbal y captación de fondos: del uso de la palabra a su cultivo

Escrito por Juan Antonio Almendros • Socio fundador de Noosferic

Escrito por AEFr En Formación, Noticias
12 Septiembre, 2019

Fundraising en los medios: Si le para por la calle una ONG tiene un nombre: «fundraising»

El diario ABC de Sevilla recogía el pasado 8 de septiembre los datos del Informe de la Fundación de la Univerisad Autónoma de Madrid en colaboración con la AEFr: “El fundraising como herramienta de responsabilidad y compromiso social“. En la publicación da visibilidad a la labor del Fundrasing como principal fuente de financiación de las ENL.

Puedes leer la noticia en el siguiente enlace:

Si le para por la calle una ONG tiene un nombre: «fundraising»

Escrito por AEFr En Noticias
10 Julio, 2019

El Blog de la Asociación Española de Fundraising estrena sección

Los asociados, tanto entidades no lucrativas como expertos de agencias o consultores podrán enviar contenidos para ser publicados en la web y en las plataformas de la AEFr. Poniendo así en común conocimientos y experiencias que puedan servir para todos los asociados.

Continuar leyendo

Escrito por AEFr En Noticias
8 Julio, 2019

Lead generation sin telemarketing: la era de la automatización

Captar leads es barato. Al menos, cuando lo comparamos con las distintas formas que tenemos de realizar fundraising. Sin embargo, cuando pensamos qué vamos a hacer con un lead, es cuando vienen las dudas.

Continuar leyendo

Escrito por AEFr En Noticias
3 Julio, 2019

Cómo mejorar la financiación

“Regular adecuadamente el fundraising ayudaría al impulso al Tercer Sector en España, mejoraría su financiación y daría seguridad jurídica a todas las instituciones implicadas”. Continuar leyendo

Escrito por AEFr En Noticias
Scroll to top