7 Mayo, 2020

Colaboración, comunidad e innovación

Impact Hub Madrid alberga nuestros eventos de Networking y en esta ocasión hablamos con Antonio González, su CEO, en #ConversacionesSobreFundraising para analizar el papel de la innovación social y el emprendimiento durante este periodo confinamiento y desescalada de la pandemia. González afirma que el impacto del COVID-19 nos ha zarandeado a todos de manera profunda y nos ha hecho enfrentarnos a una serie de escenarios y situaciones inéditas que han generado incertidumbre y miedo, pero, por otro lado, ha despertado “la innovación, la creatividad y la colaboración, gracias a nuestra capacidad de resiliencia frente a las situaciones adversas”.

El CEO de Impact Hub Madrid recuerda que antes de que se iniciara la pandemia había un sentimiento generalizado de que el emprendimiento social y el ecosistema de innovación  había dejado de ser algo periférico para situarse en el centro de las conversaciones económicas y políticas. Considera que esta crisis ha hecho más visible el cambio necesario hacia una economía más humana y empresas más comprometidas con el entorno. “El ecosistema del impacto social y de la sostenibilidad venía reclamando poner el foco en las personas y en medio del COVID19 se ha convertido en algo incuestionable. Ha calado el mensaje de que las personas son lo primero y que las empresas tienen que contar con un propósito”, indica González que espera que esta movilización de la sociedad de manera colaborativa sea una buena herencia para todos.

Antes del inicio de la pandemia se hablaba mucho del futuro del trabajo y de su digitalización. González asegura que todos hemos realizado un curso de digitalización avanzado que parecía impensable: “El teletrabajo es una realidad que difícilmente va a ir hacia atrás, aunque creo que la clave va a estar en la flexibilidad del trabajo y de las empresas y organizaciones donde ya no se va a vincular la presencia física con la productividad y, además, se ahorrará en desplazamientos y en costes económicos, contribuyendo a disminuir la contaminación de las ciudades”.

Antonio González fue coordinador general de Médicos del Mundo (2003-2009), en la actualidad es patrono de Anesvad y sigue muy vinculado al mundo de las Entidades No Lucrativas. Considera que las ONG, al igual que empresas u otro tipo organizaciones, van a pasar por un proceso muy doloroso durante la crisis que está generando el COVID-19, poniendo el foco en la tesorería, en la contención de gastos y trabajando por fidelizar a socios y donantes para aguantar la incertidumbre. “La resiliencia va a ser fundamental en las ONG”, que tienen una gran oportunidad porque entienden mejor el propósito que las empresas tradicionales y puede ser un aglutinador tanto a nivel interno como de compromiso de la sociedad. Pero, por otra parte, van a tener que hacer frente a su modelo de sostenibilidad financiera que lleva años sometido a un cierto estrés.

Desde Impact Hub Madrid han tratado de inspirar, conectar e impulsar proyectos innovadores con impacto positivo que contribuyan a una profunda transformación global en la sociedad. “Impact Hub surgió hace 10 años en medio de una crisis económica y jugó un papel modesto, pero relevante en Madrid con una visión de innovación durante esta década como respuesta a la crisis. La propuesta sigue estando en vigor y confiamos en poder ayudar al ecosistema emprendedor para transitar por esta situación que no va a ser corta, pero tampoco eterna”, comenta González que explica que en este periodo de confinamiento también se puede innovar y desde Impact Hub Madrid lo han hecho estando cercada de la comunidad de emprendedores.

De este período de confinamiento, y ahora ya de desescalada, Antonio se queda con el tiempo de calidad que todos hemos podido pasar con nuestras familias. Destaca también la importancia del papel que la comunidad y la colaboración está teniendo durante la pandemia. Algo que espera que continúe en la etapa post COVID-19, así como la necesidad de enfrentarnos, cada uno de nosotros, a nuestra responsabilidad de cambiar un modelo económico que ya estaba dando muestras de agotamiento y es necesario un proceso de reflexión para impulsar el cambio donde primen los valores, el cuidado de los demás y el respeto medioambiental.

Escrito por AEFr
11 Octubre, 2019

Teoría del Cambio para fundraisers

La ‘Teoría del Cambio’ es mucho más que cambiar, es más bien pararse a pensar, definirse, saber qué terreno pisamos y cuál queremos pisar en el futuro, de manera ordenada y colectiva. Algo aparentemente sencillo pero que cuesta mucho, también en las entidades no lucrativas. Para ello, el pasado 27 de septiembre, el experto Juan Ramón Cañadas, consultor en el ámbito del Tercer Sector, compartió su experiencia con los 50 asistentes que acudieron al Impact Hub Madrid Picasso sobre la necesidad de sentar las bases para impulsar el cambio.

“Queremos pasar de la teoría a la práctica en nuestro sector”, aseguró Fernando Morón, director gerente de la AEFR, al inicio de este desayuno de networking con el que queríamos analizar la ‘Teoría del Cambio’ y cómo se puede aplicar a los diferentes modelos de gestión y a la captación de fondos, tanto públicos como privados.

Pero empecemos por definir qué es y por qué es importante para los fundraisers. En palabras de Cañadas sería, ni más ni menos que “una herramienta que nos permite visualizar si nuestro modelo de intervención está contribuyendo a conseguir determinados cambios en la sociedad, que es el fin colectivo de la organización”. En fin, se trata de saber quiénes somos y qué queremos conseguir.

En general, creemos que lo sabemos, pero no nos engañemos, es cierto que muchas veces esto no siempre está tan claro. ¿Seríamos capaces de hacer un ‘elevator pitch’ eficiente de nuestra organización? Más aún, ¿contaría lo mismo en ese ‘resumen concentrado’ alguien del equipo de proyectos, del de fundraising o de la dirección? Probablemente, no. Y es que en muchos casos, apuntaba Cañadas, falta una visión estratégica en las entidades no lucrativas, a pesar de que se ha tendido hacia la profesionalización de la gestión. No obstante, muchas ONG y fundaciones han surgido de una idea solidaria y emprendedora que se construye sobre la marcha, abordando los retos que se le presentan puntualmente, pero sin pararse a establecer una estrategia. “Aquí es donde puede ayudar la Teoría del Cambio, un modelo de autodefinición y estrategia a corto, medio y largo plazo, así como un planteamiento de objetivos finales”.

Un camino hacia un fin

Según explica Cañadas, la llamamos teoría porque, fundamentalmente, consiste en formular hipótesis: yo hago algo que espero que impacte en alguien y consiga determinados resultados. Pero, ¿sabemos si es así realmente? ¿Si mis proyectos, aun considerados exitosos, consiguen los objetivos finales de la organización? La ‘Teoría del Cambio’ no es más que formular un relato (una hipótesis) sobre quién soy, qué quiero conseguir y cómo lo haré. “Si tenemos claro todo eso es ‘oro puro’ porque seremos capaces de contarlo, contarlo bien, y, en última instancia, conseguir financiación para nuestros proyectos”, argumenta Cañadas. Y además, la ‘Teoría del Cambio’ incluye ser capaz de medir, cuantitativa y cualitativamente, si ese planteamiento consigue los objetivos iniciales.

¿Cómo funciona? Para empezar, debemos definir a las personas, el perfil que queremos abordar (niños, enfermos, inmigrantes…), los cambios que queremos provocar en ellos (mejoras en educación, calidad de vida, oportunidades laborales…) y qué queremos conseguir en esas personas (aumentar su seguridad, su esperanza de vida, su autoestima…). Parece fácil pero no lo es.

Solo cuando tenemos todo eso construimos una cadena de resultados, que será el eje central de nuestro modelo de intervención (realizaré esta acción, con este presupuesto y en este tiempo dado para lograr el objetivo y, finalmente, el impacto real). Y muy importante aquí es poder saber cuáles son cada uno de esos pasos, esos procesos intermedios, para poder medirlos y saber si están funcionando.

Pero nada de eso funcionará si esta ‘Teoría del Cambio’ no se consolida y se trabaja como una idea común de toda la entidad. Por eso, es muy importante que todos los equipos participen en este proceso, desde los de proyectos (que saben qué acciones se están haciendo) hasta los responsables de captación de fondos, más acostumbrados a desarrollar un relato para la obtención de fondos, por supuesto, sin olvidar la participación de la dirección. Porque esta Teoría solo existe si es colectiva y se aplica a todos los rincones de la organización. “Cuando es realmente valioso hacer un ejercicio de ‘Teoría del Cambio’ es cuando se hace para toda la entidad, a nivel global, aunque se trabaje en múltiples proyectos y sectores. Ese es el gran reto”, concluye Juan Ramón Cañadas. “También debe ser clara y sencilla, entendible por todo el mundo y desde todos los puntos de vista” -comenta-. “Modelos hay muchos, tantos como organizaciones, pero todos pueden expresarse en una sola diapositiva que reúna y responda, de forma clara, sencilla y visual, todos estos conceptos aplicados a nuestra organización”.

¿Y para qué sirve todo esto? Si miramos el estudio ‘La colaboración de los españoles con las entidades no lucrativas’, elaborado en diciembre 2018 por de Kantar Millward Brown para la Asociación Española de Fundraising sobre donaciones, las razones por las que las personas dan su dinero a una causa o a una de estas organizaciones pueden ser variadas, pero entre las razones por las que NO lo dan, la principal es la desconfianza (un 44%).

Somos conscientes de que conseguir financiación de particulares es uno de los principales retos de las entidades asociadas, y también de que tener un relato claro e inteligible, que aporte esa confianza, allana el camino: es fundamental que los donantes ‘comprendan’ nuestro proyecto. Que sepan, de forma clara y concreta, qué se hace con ese dinero que dan, a quién se dirige y en qué forma. Y podremos explicarlo si tenemos clara la ‘Teoría del Cambio’. Se trata, al fin y al cabo, de reunir lo que soy, o lo que quiero ser, con cómo me ven desde fuera.

Teoría del Cambio Exprés

Realizar un proceso de ‘Teoría del Cambio’ no es rápido ni sencillo. ¿La necesitamos en nuestra organización? Podemos empezar por hacernos un pequeño test tratando de responder a cuatro preguntas clave:

  • ¿A qué se dedica mi entidad?
  • ¿Para qué existe?
  • ¿Qué papel juega?
  • ¿Qué valor aporta?

Si podemos dar una respuesta clara, sencilla y unificada por todos los integrantes de la organización vamos por el buen camino para saber quiénes somos, poder contarlo y, en fin, convencer a nuestros posibles donantes de que sean participes del proyecto. Si no es así, la Teoría del Cambio nos puede ayudar a que toda la organización vaya en la misma dirección.

Escrito por AEFr
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